Resulta comprensible, e incluso ciertamente lógico, que por mucho que se reivindique y por mucho que se intente hacer pedagogía para que la sociedad de dentro y fuera de nuestra comarca entienda y comprenda la causa que nos dio origen y nos sigue dando sentido, no siempre consigamos los objetivos. Por ello, es bueno insistir y explicar las cosas llanamente y desde el principio.
La empresa pública MAYASA, responsable de la mina de mercurio de Almadén, o mejor dicho, de lo que queda de ella, hoy ya transformada en Parque Minero es, actualmente y desde hace unos años, propiedad de SEPI (link), y de una dehesa con mas de 9.000 hectáreas infrautilizada que podría ser un verdadero motor para la comarca. Un organismo también público, propiedad del Estado, el cual participa en empresas de distinta índole a nivel estatal, con fondos dependientes de los Presupuestos Generales del Estado, como son Correos, Tragsa, Agencia EFE, Airbus...
Pues bien, MAYASA ha explotado durante décadas las Minas de Almadén, extrayendo los recursos de la tierra y generando numerosos puestos de trabajo, directos e indirectos, que han nutrido de riqueza y prosperidad no sólo a Almadén sino también a todos los pueblos de su comarca. Riqueza natural sí. Pero explotada por una empresa pública estatal y, lógicamente, nunca interesó que vinieran otro tipo de empresas ni públicas ni privadas de ningún otro sector. Siempre se ahogó la iniciativa empresarial privada, no fuera a ser que a los mineros les diera por abandonar las galerías y buscar un trabajo más saludable o más rentable. En Almadén se trabajaba en la mina y punto. ¿Eso lo hacía el Estado? Pues sí. Y como era el Estado… pues podía hacerlo.
En la década de los 90 se decide que el mercurio es altamente contaminante y se prohíbe su extracción (posteriormente también su comercialización e incluso almacenamiento). Resulta que la única empresa que nutría de trabajo a la comarca de Almadén se veía abocada a un “cierre impuesto por una normativa a nivel europeo”. Y, ¿ahora qué? Si era la única empresa de la comarca que generaba puestos de trabajo, ¿qué pasaba con los miles de trabajos y trabajadores que se habían dedicado al mercurio? Pues fácil, MAYASA hace un ERE llegando a un acuerdo con buena parte de sus trabajadores y lo dejan plasmado en un documento. Hasta aquí todo lógico. Si existe una normativa europea que prohíbe la extracción y comercialización del mercurio es lógico que MAYASA deba cesar su actividad y, por tanto, si no hay actividad el número de trabajadores debe reducirse. Sin embargo, no se trataba sólo de un cese de actividad. Se estaba procediendo al cierre del sustento económico de Almadén y su comarca.
Para paliar el incalculable daño que este cierre iba a generar a la comarca de Almadén, que había desarrollado su existencia por y para la mina de mercurio y que no disponía de ninguna otra industria o actividad ganadera o agrícola, en el documento donde se recogían las negociaciones del cese de actividad, así como indemnizaciones y pensiones para parte de los trabajadores de MAYASA, SEPI se comprometía a llevar a cabo, como empresa pública que es, una serie de inversiones que sirvieran para generar puestos de trabajo. Puestos que no sólo iban a servir para compensar los que se perdían, sino también y, quizá más importante, para garantizar un futuro tanto a los hijos de los mineros como al resto de hijos de la comarca. SEPI se comprometía a un plan de reconversión o como lo llaman ellos, a un Plan Estratégico.
Pues bien, este compromiso firmado entre los trabajadores de Minas de Almadén y más adelante con el Ayuntamiento de Almadén y SEPI – empresa del Estado, no nos olvidemos-, se lo ha pasado, como diría el clásico, por el “arco del triunfo” durante más de 20 años.
Veinte años, sí. Y en este tiempo lo
único que el Estado ha conseguido, con la soberbia que otorga el poder, con la
ayuda de la burocracia más rancia y una falta de empatía materializada, año
tras año, con nombramientos y más nombramientos de Presidentes de MAYASA para
Almadén, ha sido reducir a la mínima expresión el gasto, pasar desapercibido y
esperar a que “el enfermo” muera solo.
Si se tratase de una empresa privada, otro gallo cantaría. Es difícil asegurar que se hubiera solucionado el problema. Pero quizá sí que algún Gobierno le hubiera obligado a intentar solucionarlo o, al menos, a paliarlo.
Hace unos días, conocíamos como la empresa Repsol invertía una importante cantidad de dinero en proyectos sociales en Puertollano y su comarca. Cosa que aquí nunca ha ocurrido con una Empresa Pública que cuando ya no ha interesado ni Almadén ni su comarca, ha empezado a mirar para otro lado.
SEPI ni está, ni se la espera y “para muestra un botón”. Cesan hace más de 6 meses al presidente de MAYASA y, ¿no han tenido tiempo de designar uno nuevo? Que sí. Que en realidad nadie sabe de la utilidad de un cargo así si todo está pensado y orquestado desde Madrid. Pero sí que tiene consecuencias o sirve de excusa para no poder, por ejemplo, sacar licitaciones para nuevos proyectos o actividades. Con lo cual, toda la maquinaria parada. Sin generar empleo ni riqueza ni nada por el estilo. ¿Será este el plan estratégico del que tanto nos hablan? Eso encaja con el plan de SEPI.
La cuestión es, ¿puede el Estado incumplir un convenio con unos trabajadores y con un Ayuntamiento (y uno moral con una comarca) e irse de rositas? Está claro que no es ético, pero ¿es legal?
Esta, entre otras, son las preguntas
que nuestra plataforma quiere hacer en primera persona con la carta que ha
remitido a SEPI. Confiamos que SEPI tenga mejor disposición y haga mayor gala
de compresión y transparencia, que su filial MAYASA que hace unos días nos
emplazaba “sine díe” otra reunión con ellos solicitadas.
Entre tanto, en esa legalidad quiere
profundizar ahora nuestra plataforma. Queremos judicializar los
incumplimientos de SEPI y saber si hay alguna responsabilidad en la
desidiosa forma de tratar a Almadén. No será fácil y no contamos con muchos
recursos, pero si con mucho tesón y con el convencimiento de que nuestra
comarca aguantará de pie mientras le quede el más mínimo hilo de vida y/o
esperanza.
Comarca de Almadén a
3 de noviembre de 2023
La Plataforma Forzados, con mas de 2.000 asociados, tiene el reto de ser
la herramienta ciudadana que promueva las acciones pertinentes para aunar los
esfuerzos necesarios, por parte de las administraciones, agentes sociales y
población, para encaminar hacia una solución definitiva a la Comarca de
Almadén.
Ahora
es el momento. Porque algo está pasando en la Comarca de Almadén. Y requerimos
de todos los esfuerzos necesarios para cumplir aquellos compromisos y promesas
que se nos hicieron y devolvernos, aunque sea una pequeña parte, de lo mucho
que se nos adeuda.


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